martes, 11 de octubre de 2011

La estrellita de mar y la oruga

Había llegado el momento de lavar a Colorín, el compañero incansable de los juegos, paseos, alegrías y berrinches de la pequeña estrellita de mar.
Su cuerpo amarillo, rojo, verde, azul y anaranjado había deslizado hacia una gama de tonos inciertos!
La oruga fue puesta, junto con la demás ropa, en la lavadora.
La estrellita de mar, aunque su mamá le había explicado por qué su oruguita se iba a dar vueltas en la máquina, sintió curiosidad por el paseo que Colorín se aprestaba a hacer. Y esta vez, sin ella! Jum!
Se sentó en frente de la ventana de la lavadora pues no quería dejar solito a su querido Colorín.

El ciclo de la lavadora empezó : primero se fue llenando de agua, luego vió como la espuma blanca iba apareciendo. En eso, empieza a girar lentamente hacia la derecha.
La estrellita de mar, como hipnotizada, rueda, ella también, su cabecita hacia la derecha.
La lavadora cambia el rumbo y se va para la izquierda. También la cabecita de la estrellita de mar.
No dice nada.
Simplemente sigue con sus ojos, que parecen dos inmensas moras, el paseo de su oruguita. por un mundo que desconoce.

Cuando termina el lavado, su mamá le tiende, cariñosamente, su compañero multicolor que ahora desprendía un agradable olor primaveral.
La estrellita de mar lo abraza con todas sus fuerzas, feliz de tenerlo de vuelta.
Lo lleva a su cuarto dónde Colorín le contará su extraordinaria aventura en el país de las burbujas de jabón.

sábado, 14 de mayo de 2011

El deseo




















Foto : © Carlos Ríos

Zoé había pasado la tarde en la pradera, acurrucada en mis rizos de música.
Solíamos acostarnos boca arriba en la hierba verde y dejabamos que las nubes nos mecieran con historias que solamente nosotras podíamos entender, como un lenguaje secreto hecho con alas de papel.
El murmullo del viento acidulado movía cada historia, les iba dando vida a medida que las empujaba lentamente hacia su final de confetis.
Con ternura, la tomé de la mano y le enseñé un lugar en el cielo, de un color indeciso, que se pintaba con su primera estrella y le pregunté:
-
¿Escuchas?- No, respondió Zoé con una sonrisa inquisidora.
- Un deseo.
-
¿Tengo que pedir un deseo, mamá?- No mi estrellita de mar. Ella lo está pidiendo para ti, bordando en tu corazón la luz para que nunca dejes de soñar.- Y, mamá, ¿le podemos pedir que también borde esa luz en tu corazón y el de papá?- Claro que sí mi amor, respondí tomándola amorosamente en mis brazos.
El sol estaba a punto caer en el mar. Ya era tiempo de regresar a la casa, volteamos y vimos la luna más bella, más grande, que alguna vez habíamos visto y nos quedamos un instante contemplando esa hermosa bola brillante.
- Vámonos mi estrellita de mar, papá nos espera, dije poniéndole su abrigo mientras le regalaba el milésimo beso del día.
Nos subimos a la bici y pedaleamos hacia la luna.

jueves, 14 de abril de 2011

Zoé







*


ma jolie Zoé à moi,

c'est toi

ma petite princesse à moi

et à papa



*

mon joli rayon de soleil,

ma petite étoile de mer

à moi

et à papa



*

avec toi nous sommes heureux

ton sourire nous fait craquer

et tes yeux

oh, tes yeux

ils sont si beaux

ma Zoé



*

martes, 22 de junio de 2010

...

no había olvidado nada
- no quería -
llevaba una piedra en cada mano,
la recibiría a pedradas.

sábado, 10 de abril de 2010

Preludio

Te tengo un regalo :
es una nube.
Tócala, siente la música blanca de su harpa.
Ahora,

súbete y deja que te lleve de regreso al país de las nubes.

jueves, 1 de abril de 2010

...

"Esta es la última vez que te quiero"
(Jaime Sabines)
el andar torpe,
no hay estrellas
no hay sueños
(pero queda un leve retoño de esperanzas)
me hinco
(¿quién dijo que no era flexible?)
las palabras me carcomen
ni el mar
ni la brisa azul
calientan este corazón helado,
caído de una nube triste
la aspereza de las lágrimas
acaricia las palabras,
les da sentido.

lunes, 22 de marzo de 2010

...

"¡Qué fácil es la ausencia!"
(
Jaime Sabines)
Dejo que me arrulle
abrazo amargo
(maldita seas)
trepa por mis entrañas
hace su nido
y ahí se queda

¿Dónde están mis alas?
pregunta mi alma en ruinas
¡Calla!
Hoy no tengo la fuerza,
mañana
tampoco.

No te deletrearé
pero,
no creas que no te sé alfiler.