sábado, 30 de mayo de 2009

Ayari, guardiana de memorias

Foto © Carlos Ríos

Su caminar así que su hablar son lentos y pausados. En los ojos, invariablemente, brilla una chispa que parece eterna y cautiva a todos los que la escuchan. En la voz, un timbre tierno como el abrazo de una madre, llena el espacio aun cuando marca un silencio meticulosamente estudiado, premeditado.

Ayari sabe como contar historias, conoce el momento idóneo para detenerse, dejando a sus oyentes como suspendidos en el aire, la respiración cortada, los ojos maravillados a la expectativa de lo que vendrá después.
Ninguno de los niños, sentados en su alrededor, se atrevía a romper el silencio mágico, ese corto espacio donde, atrapados en el cuento de la vieja Ayari, vivían plenamente la historia, el personaje, deslizándose a otra piel, a otro mundo, a otro tiempo.

La anciana hacía revivir el pasado, lo preservaba del olvido, transmitiéndolo de la forma más hermosa y noble que perduraría por muchas generaciones a venir. Se entregaba a esa labor de preservación con pasión y dedicación. Pues, así como hoy era ella quién regalaba las memorias de su pueblo dándoles vida con cuentos y leyendas, como cuando los había escuchado contar a su abuela en su niñez, años más tarde, las mismas historias se esparcirían con estos niños que ahora la escuchaban.

Al terminar su cuento, su rostro se ilumina de una sonrisa, y, lentamente se levanta de la mecedora ayudándose de su bello bastón de caña cuyo beige se une armoniosamente con el color chocolate.
Los niños, todavía hechizados, la siguen con la mirada hasta que desaparezca a la vuelta de alguna calle.

Ayari regresará una y otra vez a ese lugar de encuentros para entregar y confiar a estos niños del mañana, los tesoros heredados de su pueblo desde la noche de los tiempos.
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*Ayari significa “Amanecer” en lengua Otomi.
*Otomi : grupo etnolingüístico que vive en el norte de México.

Nota : desconozco el origen étnico de la indígena en la foto que acompaña el texto. Esta foto fue tomada en la ciudad de Taxco de Alarcon, en el estado de Guerrero, México por mi artista en enero del 2009.

5 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Historias contadas por las viejas contadoras de historias... encantador.

Saludos y un beso!

Inés dijo...

Sonita, qué alegria volver a leerte!
me ha encantado el relato, muy bien narrado y la moraleja que encierra es preciosa.

muchos besos y un abrazo,
hasta pronto

Shanok dijo...

ninita me encanta esa narrativa tan descriptiva que has ido desarrollando, comienzas a imponer un estilo muy definido, jejjejee, la magia con la que enlazas cada palabra sin olvidar los detalles que hechizan tu propia historia..
wuuuuuuuu...

que lindo..
te amo.

Viv. dijo...

Hermosa pincelada del patrimonio intangible de nuestro continente.

Saludos, desde el sur.

heva dijo...

me encanta Ayari, así como la describes...quiero conocerla!!

:D